La sátira científica en el siglo XVIII: Jonathan Swift y Los Viajes de Gulliver

Autores/as

  • David Barrado Navascués Centro de Astrobiología (CSIC-INTA)

Palabras clave:

historia de la ciencia, revolución científica, literatura

Resumen

La novela Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift, no solo representa una ácida crítica de la política y de la moral europea a comienzos del siglo XVIII, sino también una manual contrario a la Revolución Científica, entonces en pleno apogeo. En el año 1726 se publicó en Londres, de manera anónima, aunque inmediatamente fue reconocida como obra del clérigo Jonathan Swift (1667 – 1745). Esta primera versión presenta varias mutilaciones y una interpolación debidas a su editor, Benjamin Motte, quien trató evitar con ello problemas con la justicia británica. Por ello se considera que la  Editio Princeps corresponde a la versión impresa realizada por el editor irlandés George Faulkner en 1735, en donde se corrigieron algunas de estas omisiones y se insertó un texto de Swift en forma de carta del protagonista a su primo, dando cuenta de las vicisitudes ocurridas en la edición de 1726.

 

Biografía del autor/a

David Barrado Navascués, Centro de Astrobiología (CSIC-INTA)

Licenciatura en Ciencias Físicas, especialidad de Astrofísica, en la Universidad Complutense de Madrid. En esa misma universidad inició la investigación que condujo a su doctorado, aunque la terminó en el Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA) en Cambridge (EE UU). Investigador postdoctoral en diferentes instituciones de Estados Unidos (incluyendo una beca de programa Fulbright durante dos años en el CfA), Alemania (Max-Planck Institut für Astronomie, en Heidelberg) y España (Universidad Autónoma de Madrid).  Dentro del equipo del INTA ha sido el investigador principal de MIRI, el instrumento para el infrarrojo medio que volará en el próximo telescopio espacial, el JWST.  Durante dos años fue responsable del Laboratorio de Astrofísica Estelar y Exoplanetas, como parte integrante del CAB. Con posterioridad y durante tres años fue el director del Centro Astronómico Hispano-Alemán, observatorio de Calar Alto. En la actualidad compagina su labor como investigador con el desarrollo de instrumentación astronómica y con una intensa actividad como divulgador.
Sus intereses como investigador se centran en el estudio de las propiedades de las estrellas de los cúmulos abiertos, así como en la búsqueda y caracterización de objetos subestelares y exoplanetas. En un marco más general se ha especializado en el estudio de la formación estelar y de sistemas planetarios por medio de distintas técnicas observacionales: desde la luz visible al infrarrojo lejano, a través de imágenes y espectroscopia, con telescopios emplazados tanto en el suelo como en el espacio.

Publicado

2020-10-22